Historia de Genova. Pasado y presente de una grandiosa ciudad

De Ferraris


Conferencia de Giuliano De Conti Rivara presentada en la Societá Dante Alighieri Comitato di Valparaiso el jueves 8 de noviembre del 2012.

Génova es una metrópolis de unos 610.000 habitantes formada por la conurbación de diversos poblados situados a lo largo del golfo del mismo nombre. Sus habitantes tienen un ingreso medio de 16.000 Euros anuales aproximadamente, y tienen una edad media de 47 años.

Su puerto es uno de los más relevantes de Europa, moviendo anualmente más de 50 millones de toneladas de productos y más de 2.5 millones de personas circulan por el mismo.

Es sede de producción industrial para los rubros naval, aéreo, telecomunicaciones, electrónica, y energía.
Además es centro universitario y turístico, siendo parte de su centro histórico declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2006 .

Presentada la ciudad, deseo hacer un breve recorrido por algunos de los lugares más relevantes desde el punto de vista histórico y cultural de la ciudad, que iré presentado desde lo más reciente hacia lo más antiguo.

Uno de los lugares más conocidos de la ciudad es el “Porto Antico”, construído como una forma de cambiarle la cara a la ciudad, que no pasaba por un buen momento: la crisis económica que afecto a los países desarrollados hacia los 70`s caló hondo en la ciudad, luego de alcanzar un máximo histórico de población hacia 1971, la ciudad empezó perder población y parte de los colosos industriales que la sostenían perdieron competitividad y el tráfico del puerto disminuía por la mejora de la eficiencia del transporte carretero y aéreo.

Para los 90’s, una de las formas en los que se buscó levantar a la alicaída ciudad, fue con la reforma del “Porto Antico”. Lugar donde comenzó la actividad portuaria, se encontraba entonces abandonada, por lo que aprovechando la celebración de los 500 años del encuentro de Europa con el Nuevo Mundo, se decidió transformar ese espacio con el proyecto del arquitecto Renzo piano, volviéndolo un espacio cultural para ciudad.

En el Porto Antico se encuentra el famoso Acuario conforma de barco, de los más grandes en Europa, dentro dei Magazzini del Cotone, antiguos edificios del siglo XIX , se hospeda un centro de convenciones y eventos, además de un espacio para los niños y jóvenes que incluye biblioteca, exposición interactiva del puerto, la Cittá dei Bambini, museo interactivo/ educativo para niños, se encuentran otros museos como el museo del Mar y el museo del la Antártica, además de espacios para el deporte y la recreación y el símbolo del Porto Antico, el Bigo, ascensor panorámico de motivo náutico.

Si el Porto Antico le cambió la cara a Génova hace 20 años, hace cien años, se hace otra reforma icónica para la ciudad: la remodelación de la Plaza De Ferrari, la construcción de la Via XX Settembre y el Palazzo della Nuova Borsa, que muestran cómo el proceso de industrialización resultaba exitoso. Génova se vuelve uno de los centros industriales de la Italia del S. XIX., favorecido por su estratégica posición de puerto, y formando parte del llamado “triángulo industrial” Punto clave también para la emigración al nuevo mundo.

En relación a estos procesos, fue construido lo que será uno de los centros culturales caves de la ciudad, el teatro Carlo Felice, bajo el proyecto de estilo neoclásico del arquitecto Carlo Barabino, el mismo que poco después, iniciaría el proyecto de construcción del cementerio más grande la Europa de la época, el cementerio de Staglieno. Siguiendo las normativas de salubridad que Napoléon impuso en sus fugaces conquistas, que sacaba a los cementerios de los recintos urbanos, el proyecto, también neoclásico, fue ultimado por Giovanni Battista Resasco. Destacan en él sus bellos y variados mausoleos y estatuas.

Ya hacia fines del siglo XIX, destacan algunos palacios que muestran un renovado gusto por lo medieval y el eclecticismo arquitectónico. Así, hombres acaudalados como Evan Mackenzie o Enrico d’ Albertis dejan su huella con estas monumentales villas, repletas de referencias a palacios de época medieval y del renacimiento italianos.

Justamente, es entre los siglos XV y XVII que se construyen las piezas de cultura y urbanísticas más interesantes de la ciudad: el conjunto de iglesias y palacios asociados a las grande familias que controlaban la república de entonces y que dan la impronta renacentista y barroca a la ciudad.

No fue una época fácil ya que la república genovesa tuvo que lidiar con procesos complejos: reordenamiento de su comercio hacia Occidente y América, por la victorias de los Turcos otomanos sobre el imperio bizantino y la aparición de los nuevos estados territoriales: España y Francia que alteran el equilibrio político del Europa.

Entre estos palacios, el Palazzo Rosso ( del siglo XVII), el Palazzo Bianco ( SXVI) y el Palazzo Doria-Tursi (SXVI, hoy sede municipal), albergan algunas de las colecciones pictóricas más relevantes del los siglos XVI al XVII , con cuadros de autores como Van Dyck), además de numismática, artes decorativas, violines, entre otras exposiciones.

Pal. S Giorgio

Por otro lado, el Palazzo Reale, de estilo Barroco y residencia de la Familias Balbi y Durazzo, alberga un museo que rescata su antiguo esplendor y expone obras de autores como Tintoretto, o el mismo, Van Dyck.
Gran parte de la fisonomía actual del Palazzo Ducale es de época tardorenacentista. Construido como sede del gobierno del doge en el siglo XIII, fue ampliado y refaccionado hacia finales del siglo XVI. También se hallan frescos del siglo XVII, que muestra a la Virgen Maria coronada como la reina de la ciudad.

Dedicada a Maria inmaculada es también la Iglesia de San Pietro in Banchi, iglesia construida a finales del siglo XVI para celebrar el fin de una gran peste que hubo en la ciudad. Lo más interesante de la construcción, es que no sólo ocupa el lugar de la antigua iglesia de San pedro que existió allí hasta finales del siglo XIV, sino que para financiar su construcción, se vendieron diversos negocios comerciales ubicados a nivel del suelo en la plaza.

Dentro de las obras más importantes de la arquitectura renacentista de la ciudad, se encuentra el Palazzo del Príncipe, monumental construcción ordenada por Andrea Doria, que uniendo varias villas anteriores en un proyecto arquitectónico común creo una corte renacentista fuera de los muros de la ciudad. Hoy se pueden visitar sus sorprendentes habitaciones y jardines y admirar frescos, mueblería y tapices.

Finalmente, una de los grandes ejemplos del primer barroco, fruto de la contrarreforma, es la reestructuración a finales del siglo XVI de una iglesia tardogótica del siglo XV para la conformación de la basílica de la Santisima Annunziata del Vastato, ampliándola e incluyendo un ciclo iconográfico que resalta la figura de María.

Finalmente, este breve recorrido por los hitos urbanos más relevantes no puede terminarse sin una referencia al medioevo.

Ya desde el siglo XI de nuestra era, la ciudad adopta algunas de sus formas características de la edad media: una comuna, construida a partir de las asociaciones de comerciantes y marineros que logran autonomizarse de los poderes feudales de los alrededores. También por estos siglos, los genoveses participan en la cruzadas y se hacen de numerosas colonias y centros de comercio en el mediterráneo oriental, de los que obtiene parte de su poder económico. La ciudad mantendrá conflictos con Pisa o Venecia, además de numerosas tensiones internas que serán usuales entre los siglos XII al XIV.

De las estructuras medievales más importantes de la ciudad se halla su Catedral, construida en estilo románico a partir siglo XI-XII en un lugar que ya era de culto cristiano en el siglo VI d.C., fue numerosas veces reformada, por ejemplo. Su fachada adquirió un estilo gótico en los siglos XIII y XIV y parte de los decorados y capillas interiores datan de los XVI y XVII.

Emblemático edificio del puerto es el faro o Lanterna, estructura defensiva del puerto y de apoyo a la navegación del golfo, que comenzó a levantarse modestamente en el siglo XII y que adquirió su forma actual en el siglo XVI.

Además, en el área del puerto antiguo se halla el Palazzo di San Giorgio, importante edificio de mediados del siglo XIII, que tuvo múltiples funciones: palacio comunal, sede del banco de San Giorgio, principal banco de la ciudad medieval, centro aduanero del puerto. Fue remodelado a principios del siglo XVI y los llamativos frescos datan del siglo XVII.

Hecho este breve recorrido por la ciudad, es momento de adentrarse en el pasado remoto de la región y la ciudad.

Un primer punto a aclarar, es que el concepto de ligur es bastante amplio y vago, con una extensión espacial bastante mayor a la actual región de nombre Liguria: los lígures identificados por la fuentes antiguas (no ligures, sino griegas o romanas) habitaban los sectores noroccidentales de Italia ( Piemonte, Lombardía, la Emilia occidental, el norte de la toscana) y del sur de Francia ( el sur de la Provenza y los alrededores del Ródano.), además de que se atribuye a autores como Eratóstenes, Hecateo o Sófocles ubican a como ligures en general a los pueblos que se ubican en el Occidente Europeo. Para efectos actuales, utilizaremos la definición “ estrecha” de lo ligur.

Los restos arqueológicos nos muestra que en la Liguria actual existían asentamientos humanos desde la época paleolítica (80.000 años atrás), y también desarrollo lento de la agricultura, la gandería, la alfarería y el trabajo de los metales, luego del fin de la glaciación hace unos 10000 años . Destacable nos parece que ya para el V milenio A.C, se atestigua un intercambio de productos minerales (como una piedra verde útil para hacer instrumentos o también obsidiana) con sectores de la actual Francia, Italia central y las islas del mediterráneo occidental.

A nosotros nos interesa más bien hacer referencia a las culturas más tardías agropastoriles, que lentamente van adquiriendo las características que los hacen identificarse como ligures, por lo que comenzaremos nuestra historia hacia el 1800 antes de Cristo, cuando comienza la llamada edad del bronce ( aparición de artículos de esa aleación en sustitución de los anteriores de cobre) en la zona.

A Inicios de esta edad, nos encontramos con poblaciones que habitan los sectores costeros y también espacios elevados de más fácil defensa, que se caracterizan por una cerámica de vasijas de forma acampanada, el ejercicio de la pesca, el pastoreo, la participación en redes de intercambio de cobre, el enterramiento de las personas relevantes de los grupos en Dolmenes, o túmulos artificiales construidos con grandes rocas , o bien de tumbas de inhumación decoradas con estelas antropomorfas, en especial en la zona noroccidental de italia.

Un cambio importante en Liguria es el arribo hacia 1600 a.C poblaciones de origen oriental conocidas como indoeuropeos. Concepto derivado de la lingüística comparada, se trataría de poblaciones pastoriles nómadas que tienen su origen en la gran llanura euroasiática, que en busca de mejores lugares para vivir, inician un largo proceso migratorio que estaría en la base culturas como la India, la Irania, Celta, la Germánica, la Latina o la Griega. Dentro de los cambios culturales que implica su movimiento estarían nuevas formas de trabajar el bronce, enterramientos de urnas que contienen las cenizas del difunto, el desarrollo de la crianza de caballos y el uso del carro de guerra.

El proceso de transformación cultural sería lento y paulatino, consolidándose entre los años 1500 a 1200 a.c, cuando poblaciones celtas, ( cultura con elementos indoeuropeos del sector del Danubio) llegan al sector occidental de Italia, dándole una relativa unidad cultural. Se instuye una serie de conflictos, porque se inicia la construcción de fortificaciones en sectores altos de los montes, llamados castellari.

La afluencia de celtas se proyectará hacia el siglo VIII. También están documentados una serie de intercambios marítimos con territorios del mediterráneo occidental: sur de Francia, España, Córcega, baleares. Típica forma de enterramiento de estos años es la de depositar las urnas con la cenizas en casetas de piedra.

Hacia el siglo IX a.C, comienza la edad del hierro en la Liguria: se observan una continuidad cultural importante, atribuyéndose la incorporación del hierro a través de relaciones con culturas como la Golasecca, situada a los pies de los Alpes Italianos o bien a influjos etruscos desde el sur.

Un conjunto de nuevos cambios político-culturales afectan los alrededores del mediterráneo lígur hacia el siglo VIII a.C..

Los Etruscos iniciaban un proceso de expansión que los coloca en el sector sur del territorio lígure y se inicia un importante intercambio cultural y económico, atestiguado por los restos de la necrópolis de Chiavari. Ya está en desarrollo un a de las grandes potencias mediterráneas, Cartago, de origen fenicio, que el mito ubica su fundación en el año 814 a.C , los griegos están fundando ciudades por la costa del mediterráneo, por lo que para el 600 a.C, los griegos fundan en el valle del Ródano la ciudad focense de Marsella.

Serán estas tres culturas las que se disputarán el mediterráneo occidental hacia el siglo VI a.C , con victoria de una alianza etrusco-cartaginesa.

Los lígueres viven en oppida, pequeños puntos urbanos fortificados, que tiene un pagus, un territorio rural que depende de ellos y algunos vici, villorrios rurales. En caso de emergencia, la población se recluye en el castellum, centro fortificado donde residen los líderes de los territorios .

De esta época es un concepto clave, el de Emporion. Esta palabra griega denota un lugar apto para el comercio , que relaciona la costa y los tráficos que ocurren en ella, con las zonas interiores, ya sea vía ríos o estrechos caminos. Se asocia además a la existencia de un lugar sacro que da protección a los habitantes y a quienes comercian en el lugar. Lo importante de este tipo de comercio, es que implica normalmente una ruta con múltiples escalas donde cada vez se intercambiaban productos. Dentro de los recursos del territorio lígure, encontramos maderas para barcos, miel y hierro (elaborado o no), en la ruta que une a Etruria con Marsella, la costa gala del sur y los territorios de los iberos, además de relacionarse con intercambios con las poblaciones ligures y etruscas de las zonas de llanura padana y alpinas.

Hacia los siglos VII o VI ( algunos hablan del 550 a.C), se detecta la construcción del Oppidum de Genua, sobre la colina de Castello, favorecido por su estratégica ubicación en los flujos de este tipo de comercio. La influencia estrusca en los restos arqueológicos de la necrópolis es bastante fuerte. De esta misma época datan los centros estruscos en territorio ligur, Pisa y Portus lunae ( cercano a la Spezia). El comercio fue dando a la ciudad una buena prosperidad, encontrándose lujosas vasijas áticas y perfumes de la magna grecia, datables en los siglos IV y V a.C.

Hacia el siglo IV, los celtas nuevamente se ponen en movimiento,, alterando la fisonomía Italiana: Los estruscos de la llanura padana deben retroceder, los lígures se repliegan a sectores más escarpados o se mezclan con ellos. Los romanos aceleran su expasión por el centro de Italia y hacia el sur.

En general los lígures desde ésta época en adelante serán vistos por el mundo no lígure como personajes rústicos y sencillos, de gran resistencia y en algunos casos aplicándoseles la noción de barbarie. Se distinguen por su división en tribus políticamente independientes.

Hacia el inicios del siglo III a.C, los romanos, interesados por la ubicación estratégica de la Liguria, tanto desde el punto de vista comercial como militar ante los celtas, conquistan territorios pisanos. Años después, primera guerra púnica estalla A.C., siendo favorable a los romanos luego de 20 años de enfrentamientos.

Los romanos refuerzan sus nexos con sus bases en la Liguria, construyendo la primera parte de la Via Aurelia, que va de Roma hasta Pisa o Luna hacia 240 a.C. El conflicto entre galos, ligures y Romanos comienza hacia 238 a.c, comenzando un conjunto de guerras que no terminará para la Liguria prealpina a finales del siglo II y para la zonas alpinas y del sur de Francia, a finales del siglo I a.C. No es despreciable la posible influencia de Cartago sobre los pueblos lígures antiromanos.
De aquí en adelante, pues haremos referencia al lento proceso de romanización del territorio y a las diferentes estrategias que son aplicadas en entre los siglos II y I a.C, para “hacer romanos” a los lígures, asegurado así el control político y económico de los territorios e iniciando un proceso de cambio cultural.

Como ya hemos observado, en el contexto entre la primera y la segunda guerra púnica, los romanos inician no sólo una serie de conflictos militares con los lígures, sino que ya aplican una de las estrategias más usuales de Romanización: la construcción de una red vial que facilitara los intercambios comerciales, la movilización de efectivos y ejércitos hacia las zonas en conflicto, el intercambio de personas y la circulación más expedita de correos e informaciones.

No se conoce bien si la vía Aurelia llega hasta Génova o no , pero algunos de los libros que he leído lo afirman hacia el año 200 a.C. otros dicen que la unión se realizaba por medio de cabotaje. A mediados del siglo II a.C se inicia la construcción de la via Postumia, uniendo Génova con Piacenza al otro lado de los Apeninos y de allí hasta Aquileia, en el Mar adriático. Hacia el 100 A.C, se establece una conexión entre Vada sabatia ( ciudad romanizada, cercana a la actual savona) con Dertona, colonia romana del interior de la Liguria, a través de la Via Emilia Scauri, que además uniría e el sector coster con el puerto de Luni y Pisa y además se proyecta hacia el interior. Finalmente, a finales del siglo I a.c, se organiza la red viaria costera por Augusto, la llamada vía Iulia Augusta que permite conectar Génova con otras ciudades lígures ya para ese entonces romanizadas, y proyectarse hacia la actual Francia.

Chiesa Banchi

Otra de las formas de Romanización más interesantes, corresponde a la consecución de tratados, foedus, con las poblaciones no romanas. Los tratados pueden ser de diversa índole.

Así por ejemplo, los romanos acuerdan un Fuedus Aequum con Génova hacia el 225 a.C., tratado de alianza defensiva mutua, en la que los romanos respetan la completa autonomía de la ciudad para gobernarse. También se le entregan parte de los territorios confiscados en las guerras anteriores. La estrategia buscaba hacerse de una base de apoyo contra los cartagineses, que se estaban expandiendo hacia Iberia. aprovechando la cercanía política de Génova con Masalia, tradicional Aliada de Roma en el territorio Lígure Francés. Los cartagineses estrecharán lazos con otras tribus lígures, ( y ciudades como las actuales Savona, Ventimiglia y Albenga) de las que obtendrán mercenarios y al invadir Aníbal Italia hacia el 218 a.C. Esta guerra implicará bastante a los lígures, que actuarán de mercenarios de ambos bandos y la ciudad de Génova seria destruida en 205 .C por el hijo de Aníbal, Magón, siendo reconstruida con ayuda de los Romanos.

Terminada la guerra contra los cartagineses en 202, las tribus lígures más occidentales siguieron resistiéndose a la acción romana por unos 20 años más. Al final de ese primer periodo de guerras, los ligures vencidos firmaron con los romanos un Foedus en el cual lo lígures aceptaban la autoridad Romana, debían pagar tributo y procurar que la vía costera hacia Marsella fuera segura. En este periodo además, decenas de miles de lígures son deportados al sur de Italia, a la campania, como forma de mermar su resistencia. Su cultura termina por disolverse., aunque al aprecer, pudieron mejorar sus condiciones socioeconómicas. Las guerras con lígures hacia los Alpes continuarán por cien años más.

Para finalizar la forma en que los lígures fueron adoptando las formas administrativas Romanas, hacia el 89 a.C, se le concede derecho latino ( es decir un conjunto de normas jurídicas uniformes, aunque no los derechos de una ciudadanía romana plena) a buena parte de la zona de Norte de Italia, que no participó en la gran guerra de los pueblos itálicos contra Roma, que pedían ciudadanía. La élites locales, en especial luego da la acción de Julio César, conservar la administración de las ciudades y acceder a la ciudadanía romana, pero también el deber de pago de impuestos y de participación en el ejército romano.

Finalmente, en Liguria los Romanos también aplican otra de sus clásicas políticas de romanización: La Colonización y al urbanización. Así, en terriotorios donde ya existen asentamientos de fuertes romanos y pequeños núcleos de se fundan colonias como Lucca, en las que se asientan poblaciones romanas, Pisanas y Lígures, se les dota de derecho latino y de territorios de cultivo. En otros casos se asientan ciudadanos romanos a partir de un fuerte emplazada en las cercanías de un asentamiento prerromano, como es el caso de Lunio, según algunos de Dertona.

Entonces, quiero terminar con algunas conclusiones de este apretado recorrido por la Génova y la liguria antiguas:

En primer lugar, quiero destacar cómo el territorio lígure, por su ubicación estratégica, siempre ha estado en interacción con otros culturas y ha participado de los flujos migratorios y comerciales del mediterráneo desde tiempos inmemoriales.

En segundo lugar, mostrar cómo la ciudad de Génova tiene su génesis en un contexto particular que favorecen la generación de un espacio de intercambio favorable: el del desarrollo de Etruria y Cartago y el de la colonización griega. también, que ha sido afectada directamente por proceso claves de la historia mediterránea como lo son las guerras púnicas o la expansión romana.

En tercer lugar, mostrar cómo el caso de Génova y la Liguria es interesante porque muestra los diversos mecanismos violentos y pacíficos que explican la constitución de Roma como el centro del mundo mediterráneo luego del enfrentamiento militar expansionista: La generación de tratados con los otros, vencidos o no, que le otorgan ciertos derechos y deberes, la constitución de espacios urbanos con ciudadanos romanos o bien regidos por el sistema jurídico al uso en Roma, que se interconectan por una red vial que permite el control militar y el intercambio comercial, y en ese contexto, el otorgamiento progresivo de la ciudadanía romana, con las limitaciones que corresponda al caso, que le permite muchas veces ganarse a la élites locales.

Giuliano De Conti Rivara
Egresado de Pedagogía en Historia, Geografia y Ciencias Sociales, alumno de Licenciatura en Historia mención Ciencias Políticas de la PUCV.