Apellidos Italianos, origen, difusión y curiosidades

¿Cuales son los apellidos italianos más comunes en Italia? Entre los apellidos usuales tenemos los siguientes: Rossi, Esposito, Russo, Romano, Bianchi, Ferrari, Marino, Greco, Giordano, De Luca, Bruno, Rizzo, Gallo, Ricci, Caruso, Costa, Mancini, Ferrara, Leone, Colombo, Santoro, Conti, Coppola, Amato, Bianco, Vitale, Lombardi, Fiore, Conte, Messina, Parisi, De Rosa, D’angelo, Rinaldi, De Santis, Lombardo, Martini, Longo, Serra, Gentile, Giuseppe, Sorrentino, Moretti, De Angelis, Palumbo, Fontana, Napoli , Ferri, Caputo, Grasso, Ferraro, Barone, Sanna, Marini, Romeo, Franco, Basile, Roma, Pellegrino, Salvatore, Mariani, Pagano, Martino, Carbone, Martinelli, De Simone, D’amico, Ruggiero, Morelli, Testa, Orlando, Monti, Bella, Piras, Grimaldi, Fusco, Francesco, Barbieri, Milano, Marco, Neri, Antonio, Rosa, Silvestri, Galli, Palmieri, Napolitano, Marchetti, Catalano, Calabrese, Salerno, Cirillo, Mauro, Villa, Carta, Farina, D’agostino, Simone, Luca, Pace.

Lista de apellidos italianos en orden alfabético

Antes de continuar, si estás a la búsqueda de tus antepasados italianos, te servirá de mucho tener un Árbol Genealógico, lo puedes crear aquí online y engancharlo con otros árboles genealógicos de otras personas con tu mismo apellido en Italia >>> CLIC AQUÍ PARA CREAR TU ÁRBOL GENEALÓGICO. Ahora sí, aquí abajo encontrarás una serie de artículos con los apellidos italianos más comunes en Italia. Elige la letra inicial del tuyo e inicia la búsqueda; si aún no lo encuentras, mándalo a nuestro email y lo agregamos: info@ilmessaggeroip.com

¿Cuál es el origen de los apellidos italianos?

¿Cómo, cuándo y por qué nacen los apellidos italianos? Simplemente nacen por la necesidad de distinguir a unas personas de otras y censar a la población. Se trató de un proceso que se desarrolló como una solución para llevar el registro ordenado de la gente presente en una determinada extensión de territorio. Así fue como en la época de los antiguos romanos, los ciudadanos eran llamados por un “praenomen”, es decir, un nombre personal, por ejemplo, “Caio”, al cual se le añadía el nombre de la casa o familia de proveniencia, por ejemplo, “Giulia”. Cuando la población comenzó a crecer, los problemas de homonimia se hicieron presentes, ya que muchos tenían el mismo nombre y provenían de la misma casa, así que se agregaron los “cognomen”, que más bien tenían sus orígenes en las características físicas o cualidades del individuo, por ejemplo, “Cesare”, que significa “ojos claros”.

¿Llegaron hasta nuestros días los apellidos de los antiguos romanos?

Muchos se preguntan si los apellidos de los antiguos romanos llegaron hasta nuestros días. Pues no, lamentablemente ninguno de ellos trascendió hasta nuestros días. Tras la caída del Imperio Romano los registros oficiales creados por los emperadores se destruyeron o se perdieron en el tiempo. Durante la Edad Media se perdió cualquier registro de los apellidos de los antiguos romanos, ya que no era necesario debido a que la población vivía principalmente en el campo, y las ciudades estaban prácticamente abandonadas a su suerte. En ese contexto, mientras la población era poca, las personas se identificaban entre ellas utilizando sus nombres o sobrenombres. Recién entre los siglos X y XI, cuando comenzó a aumentar en número, se hizo necesario un método para identificar a las personas, razón por la cual paulatinamente se volvió a utilizar el apellido como identificación de los miembros de las distintas familias.

¿Cómo se formaron los apellidos italianos?

Los apellidos italianos derivan principalmente de las siguientes características:

  • Aspecto físico: Rossi, así se les llamaba a las personas pelirrojas (Rossi = Rojos)
  • Sobrenombres: Occhipinti, apodo común en Sicilia para quienes tenían ojos verdes o azules.
  • Zona de procedencia: Leonardo da Vinci, es decir, proveniente de la zona de Vinci, en Toscana.
  • Actividades laborales: Bovari, por ejemplo, eran quienes cuidaban el ganado bovino.
  • Patronímica: Del nombre del padre, por ejemplo, Iohannes filuis Arnaldi, es decir,
  • Giovanni hijo de Arnaldo, se transformaría en Giovanni Arnaldi.

¿Desde qué época se pueden rastrear los apellidos italianos?

Si vas a reconstruir el árbol genealógico de tus antepasados italianos pensando que podrás rastrear datos hasta llegar al Imperio Romano, lamentamos informarte que te llevarás una gran decepción. La documentación disponible no va más allá de los siglos XVI y XVIII, y de esas épocas los datos son escasos. Todo lo que existe a disposición del gran público data de los siglos XIX y XX, y mucha de esa documentación se encuentra digitalizada en Internet. Teóricamente, a pesar de las dificultades, podrías rastrear a tus antepasados italianos hasta mediados del siglo XVI, ya que los apellidos se volvieron obligatorios en Italia recién en el año 1564, cuando el Concilio de Trento estableció que los párrocos debían tener registros con nombre y apellido de todos los niños bautizados en sus localidades. Esto quiere decir que tu búsqueda genealógica se circunscribirá a los archivos eclesiásticos de las parroquias italianas.

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