Ciudadanía italiana y errores frecuentes que no debes cometer

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Seguramente debes haber escuchado a algunos italo-descendientes lamentarse porque su solicitud de ciudadanía no prosperó, o porque en el Consulado les dijeron que regresen otro día con la documentación en regla, o por algún otro extraño etcétera que nunca falta. Sólo espero que este no haya sido tu caso, pero de ser así quizá debas leer las siguientes líneas para enterarte sobre algunos puntos que deberías tener en cuenta para presentar, correctamente, tu solicitud para el reconocimiento de la ciudadanía italiana.

Desde ya vale aclarar que presentar correctamente la documentación al Consulado, no sólo será de beneficio para la persona interesada, sino también para todas aquellas que vienen detrás de ella. Recuerda que las reprogramaciones de turnos o de citas por motivo de una documentación incorrecta ocasiona que se utilice el doble de horas/hombre en el Consulado, lo cual sin duda perjudica a los que vienen detrás en la fila, al punto que muchas veces tienen que esperar tiempos bíblicos para ser atendidos.

Así que no nos extendamos más y veamos algunas errores frecuentes que no deberías cometer al presentar tu solicitud de ciudadanía italiana.

1 No sacar la calculadora para echar cuentas

No lo digo por la inversión económica que acarrea todo el proceso de reconocimiento de ciudadanía italiana, que dicho sea de paso pronto escribiré un artículo al respecto, sino más bien me refiero a las fechas de nacimiento, matrimonio y defunción de tu antepasado italiano. No sabes cuanta gente presenta este problema y sólo se dan cuenta que las cuentas no cuadran cuando están en la ventanilla del Consulado. Esto se presenta mayormente en las partidas de defunción, debido a que la persona que declaró en su momento la muerte del antepasado, o no se acordaba de su fecha exacta de nacimiento o no sabía cuantos años tenía al fallecer, y como bien sabes los funcionarios públicos sólo escriben nomás lo que les dicen y años más tarde el problema es para nosotros. Pues bien, sólo tienes que sacar la calculadora y comprobar numéricamente, por ejemplo, si tu antepasado nació el 01 de febrero de 1900 y falleció el 31 de enero de 1950, pues eso no significa que tenía 50 años al momento de su deceso, sino más bien 49, así que cuidado con los meses que son expertos en meterte zancadillas.

2 No leer bien los datos escritos en las partidas

Todo un clásico: “mi apellido es Rossi pero en la partida de matrimonio escribieron Rosy, ¿puedo solicitar la ciudadanía italiana?” Pues así como está, claro que no, te van a mandar a que la corrijas. Sé que en el caso de los nombres algunos consulados son más flexibles, sobre todo en Brasil, pero en la mayoría de los de Sudamérica, si el nombre está castellanizado o no corresponde al de la partida, el Consulado considerará que tu partida pertenece a otra persona y no a tu antepasado italiano. Los nombres y apellidos correctamente escritos en todas las partidas son una garantía de que tu proceso de reconocimiento de ciudadanía está bien encaminado.

3 Creer que el Consulado completará tu expediente

“El Consulado tiene las partidas que me faltan en el expediente de mi primo”. ¡No! Quizá no la tengan y si las tienen le pertenecen al expediente de tu primo y no al tuyo. Recuerda que el trámite es personal y que no existe que el expediente de mi primo que está completo ayudará al mío, no, olvídate de eso. Tú debes presentar tu documentación, toda tuya, desde el emigrado o su descendiente directo reconocido como italiano y demostrar con documentos en mano que tú perteneces a esa línea de transmisión de ciudadanía, es decir, no hay transmisión de ciudadanía de tío a sobrino, sino de padres a hijos en distintas generaciones, por lo tanto tu expediente y el de tu primo son dos documentaciones totalmente distintas para el Consulado. También he sabido de casos donde el solicitante, al no poder encontrar alguna partida de su antepasado, se presenta ante el funcionario consular con la documentación incompleta, evidentemente no perderá el turno pero la reprogramación de su cita hará que otras personas pierdan la ocasión de presentar en el corto plazo su documentación, por eso agota todas las posibilidades antes de presentarte con documentación a medias.

4 No leer atentamente los requisitos en el Consulado

Solicitar la ciudadanía italiana comprende una serie de requisitos que puedes encontrar en la página web de tu Consulado. Sé que no todos los consulados piden lo mismo, pero mal que bien ellos dictan las reglas, y si mano en el área es penal, pues es penal y no tiro libre, así que hay que jugar nomás. Recuerda que el trabajo del Consulado es visar la información que le entregas para luego derivarla a Italia, donde serán transcritas en libros italianos. Así que si no quieres jugar con las reglas establecidas aquí en Sudamérica puedes optar por solicitar la ciudadanía italiana en Italia, será más costosa pero si tienes toda la documentación en regla podrás tenerla en muy corto tiempo. Aquí te explico cómo debes hacer en ese caso: ¿Cómo obtener la ciudadanía italiana en Italia?

5 Presentar una partida trucha.. “total, quién se va a dar cuenta”

¡Y se dan cuenta! Así que si estabas pensando en hacer algo de este calibre mejor anda bajándote de la nube right here, right now. Debes tener en cuenta que cuando llega un paquete de partidas al Consulado, lo que hace el funcionario es cotejar si cada una de ellas proviene del lugar de donde dice que proviene, es decir, se pone en contacto con cada una de las entidades que han extendido esa partida para tener la certeza que no son truchas. Esto quiere decir que si te apareces con tu partida trucha firmada por Pikachú y sus amigos, no sólo te van a bloquear el trámite sino que además corres el riesgo de una denuncia contra la fe pública. Así que si has solicitado a algún tramitador en Italia que te consiga la partida de algún antepasado, lo recomendable sería que al tenerla en tus manos te pongas en contacto con el ente emisor de esa partida, sólo para estar seguro de que la misma es legal y existe.

Espero que esta información te haya sido de utilidad. No olvides compartir este artículo o dejar tus comentarios más abajo. Recuerda, el trámite de la ciudadanía italiana debe empezar por casa, y si la cosa se complica recién solicitar ayuda profesional certificada. ¡Hasta pronto!